Ansiedad
Edward Munch. Ansiedad, 1864
Museo Munch, Oslo
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Edward Munch. Ansiedad, 1864
Museo Munch, Oslo
“La enfermedad, la locura y la muerte fueron los ángeles que rodearon mi cuna y me siguieron durante toda mi vida”
Edward Munch
Se ha terminado el verano y volvemos a la rutina. El parloteo sobre la temida vuelta al trabajo y el nuevo curso es inevitable. Tiempo de esperanzas para algunos cursis y tiempo de ansiedad, apatía o incluso depresión para muchos otros.
¿Qué es la ansiedad, ese mal que nos aqueja en el siglo XXI (aunque también dio fuerte en el XX)? Es una sensación de intensa y excesiva alerta que se manifiesta en momentos de peligro. Según el doctor Antonio Bulbena, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona “se trata de un fenómeno bastante extendido ya que se calcula que entre el 10 y el 15% de la población lo puede padecer en algún momento de su vida”. Además siempre se ha considerado un padecimiento oculto, ya que por su naturaleza es una emoción negativa relacionada con el miedo, el desasosiego o la inquietud.
De todo ello habla esta pintura de Munch, Ansiedad, reflejo del sentir de una colectividad desequilibrada que vive bajo el poder de la incertidumbre.
¿Puede una obra de arte causarnos ansiedad? ¿o una película reflejar este sentimiento? Hay libros como Distancia de rescate de Samanta Schweblin que son un vehículo (literario) para la ansiedad. Todos ellos se sirven de nuestra forma de procesar las ideas, historias y pensamientos para hacernos imaginar qué pasaría si lo que estamos viendo o leyendo nos sucediera.
Y esto a pesar de lo que dice Séneca y otros tantos consejeros iluminados…