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[1]Pablo Picasso. Guernica, 1937
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
[2] Francisco de Goya. El 3 de mayo en Madrid o «Los fusilamientos», 1814
Museo Nacional del Prado, Madrid
Él lo vio…Noche negra, luz de infierno…
Hedor de sangre y pólvora, gemidos…
Unos brazos abiertos, extendidos
en ese gesto del dolor eterno.Una farola en tierra, casi alumbra,
con un halo amarillo que horripila,
de los fusiles la uniforme fila
monótona y brutal en la penumbra.Maldiciones, quejidos… Un instante
primero que la voz de mando suene;
un fraile muestra el implacable cielo.Y en convulso montón agonizante,
a medio rematar, por tandas viene
la eterna carne de cañón al suelo.
De Apolo. Teatro pictórico, 1911, Manuel Machado
Un flechazo de los que duelen y hacen sangrar. Flechazo de guerra y horror.
Estas dos pinturas establecen entre ellas un rotundo diálogo sobre el triste devenir de los inocentes en cualquier conflicto bélico. Conocemos la historia y el contexto en el que fueron pintadas ambas, pero en ninguna vemos colores de banderas ni insignias concretas, solo muerte, destrucción, dolor y por encima de todo, la desesperación de las víctimas.
El terror, concebido como un hecho universal, conecta estas dos pinturas que se convierten en símbolos contemporáneos para la reflexión y en premonición de lo que siempre puede ocurrir.
La oscura escena en el cuadro de Goya y los grises de Picasso se iluminan por un instante a través de dos puntos: una rara lámpara cuadrada frente al fusilado y una bombilla colgada y una lámpara de mano en el Guernica que ponen luz a las tinieblas para mostrarnos la brutalidad del mundo y así darnos de bruces contra esta trágica escena que forma parte de nosotros mismos.
El artista Gervasio Sánchez llevó hasta la consumación el flechazo entre Goya, Picasso y estas dos pinturas. Su obra, que fusiona dos figuras protagonistas con las manos en alto para que no sepamos donde empieza el cuerpo del fusilado y donde termina el del desesperado, es la metáfora de la barbarie universal que no conoce épocas y culturas.